mercredi 11 novembre 2009

LOGICA DE LA PERDICION

Lógica de la perdición

Sólo estamos perdidos los que hemos tenido un punto de partida. Los demás pululan.

Haberse perdido es un excelente pretexto para la seducción. Seducir es más ser conducido que conductor.

El maestro en perdición es el antipapa de los párvulos, pero a quién le importa...

¿El cero es un número par ? La luna nueva.

El lugar de Leopoldo María Panero. Microcosmos y macrocosmos de la prisión y del asilo. Con algún plató de televisión y algún bar madrileño, o de cualquier punto de la Península. ¿Quién puede abrigar la añoranza de más topologías, cuando se es un adolescente desesperado?

Que no se note que tu vestimenta imita un modelo.

En casa de esa poetisa había un exceso de interpretación en cada esquina de la mesa. Estaba encantada de quedar conmigo en una cafetería de la rue de Turenne.

Conducía rápido en la cama.

Han pasado tantas cosas en este país, sentados en la terraza de chez Ouazzani, los dos extranjeros no pueden estar sino equivocados.

El cine de Nabyl Lahlou podría ser candidato al Oscar, con más razón a la Palma de Oro de Cannes. Pero el tiempo pasa y el malditismo es un mágico huevo que incuba el buitre de Saturno.

La estructura de cine político con el eclecticismo y la erudición de una puesta en escena barroca, primer mérito del cine de Nabyl Lahlou. Su mujer Sophia Hadi es la única actriz que podría hacer una Frida Kahlo, por encima del personaje, con una altura o profundidad shakespeariana, y la única en la que los tatuajes de henna del Rif no resultan artificiales.

Para dejarlo ahí de momento, lo de hacer cine de Nabyl es como lo de Orson Welles, con cuatro palos. Mi tía Marisún guarda el recuerdo de Welles entrando a diario a un bar manchego, abrigado como un esquimal. Eran cuatro palos y algún drapeado o algún contraluz. Pero era un barroco graso. Una enormidad artística. A Welles le hubiera hecho falta esa capacidad telescópica de Nabyl, que me recuerda a Gulliver en sus mejores momentos.

Este es un turno de malditos para los que se lo habían perdido.

¿Qué voy a decir de Abelardo Muñoz ? Si es que todos los que hemos empezado por Azúa y su Historia de un idiota estamos predestinados a interesarnos por Abelardo Muñoz, el ala dura de los novísimos y el único que va lanzado, aparte de Panero.

Terminaría dándome bofetadas con los demás, como pasa en el cine militante de Pierre Merejkowsky.

¿ El cine lento nos hace lentos ?

En todo caso, el cine de Merejkowsky es a cámara rápida, hay que pillar según va pasando, incluso cojer un sitio en la cola.

Cuando alguien te dice "soy funambulista", te agarras a la silla.

Escribir es negarse a hacer lo que los otros.

1 commentaire:

me a dit…

Me gustan esta especie de greguerias.
Mi preferida "Sólo estamos perdidos los que hemos tenido un punto de partida. Los demás pululan."

Un consuelo tonto. Gracias